Cinco minutos


A él.
Hoy no sé cómo demostrarte que te quiero. No sé demostrarte cuánto te necesito. No sé cómo hacer que dejes de alejarte y explicarte que si estamos bien juntos, no entiendo qué necesidad de no vernos... No sé demostrarte que me importas, aunque ya lo sabes, me has importado desde que he visto esos ojazos. Eres exactamente lo que quiero, aunque a veces no coincidas exactamente con lo que necesito... Me da igual, me da igual porque quiero elegir yo qué necesito... Creo que me lo merezco. Y no me digas que tú eliges estar alejado de mí, por favor. 


Hoy no sé qué piensa. No sé sí todavía piensa en mí. Quiere que esté cerca pero no me contesta... y se conecta. Me alejo, me habla y... se vuelve a distanciar. No lo entiendo. Dice que está mal, que no quiere hablar con nadie. Yo solo quiero que me prometa que es cierto, pero mis miedos hacen que esté alerta, que no me crea nada.. Asiento, pero no se lo digo. Se ha desconectado y yo solo necesito verlo. Cinco minutos sería suficiente. 

A él. 
Necesito abrazarte y demostrarte que todo lo negativo es mejor si se comparte. Quiero ayudarte... Déjame, por favor.

Sabe que no voy a juzgarle por su vulnerabilidad, pero algo me dice que esta vez tampoco me lo va a contar.



Y así ha sido. Probaré suerte la próxima vez.